Toda la comunidad educativa se ha reunido para celebrar la Eucaristía de inicio de curso, un momento muy especial de oración, encuentro y ofrecimiento de todo lo que viviremos en este nuevo camino.
Hemos comenzado el curso escolar de la mejor manera posible: compartiendo un espacio de fe, reflexión y comunidad. Durante la celebración, hemos puesto en manos de Jesús nuestros proyectos, ilusiones y retos para este nuevo año. Uno de los momentos más emotivos de la jornada ha sido la presentación en el altar de nuestra mascota, POMPAZ. Con este gesto, hemos pedido a Jesús que nos llene de su paz y nos ayude a compartirla con todas las personas que nos acompañarán a lo largo de este curso.
Deseamos que esta paz nos acompañe cada día y nos haga capaces de vivirla y transmitirla a los demás, tanto en los momentos buenos como en los más difíciles.
¡Empezamos el nuevo curso con ilusión, esperanza y mucha paz!


























































