El cuaderno de interioridad es mucho más que un cuaderno: es un espacio de reflexión personal, un momento para detenerse, hacer silencio y aprender a escucharse, descubriendo quiénes son a través de la mirada de Jesús.
Arraigado en la espiritualidad ignaciana, invita a los niños a conectar con Dios, a descubrir qué sienten y a vivir sus emociones con profundidad. A través de este espacio, también exploran otras formas de rezar, más allá de las palabras, desde el silencio, la escucha y la interioridad.
El cuaderno se convierte así en su compañero de viaje espiritual, acompañándolos en el crecimiento personal y en el descubrimiento de una manera de vivir inspirada en el ejemplo de Jesús.






























